Yo, desconcertada,inconsciente, sin saber cómo habia llegado hasta la primera fila del concierto,ni qué hora era, ni quien estaba actuando en ese instante, noté que unas manos tapaban mis ojos.
Quité las manos de mis ojos lentamente y cuando me di la vuelta lo vi a él, con su cigarro en la boca y con esa sonrisa de oreja a oreja que tanto odio.
sábado, 29 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario