Llovía,llovía y seguía lloviendo.
Mi camino hacia la biblioteca se hacía infinito...cuando por fin llegué, dejé el paraguas y allí estaba él.
Entrando.
El chico que tanto me habia gustado hace dos sábados.
Me senté,y más tarde él, a tres sitios de distancia de mi.
Ahora hasta resulta complicado estudiar en la biblioteca..no sé que va a ser de mis notas como siga asi...y aun peor, de mi vida.
Domingo.
El ruido de la lluvia me despierta, qué pereza levantarme, se está tan cómoda bajo esas cinco mantas...
Son las doce y media...ya va siendo hora.
Me hago un moño, con el poquito pelo que tengo y salgo de la habitación, me encanta el olor, es el mismo olor de todos los domingos por la mañana, y de los sábados noche.
El frío y el olor son tan característicos de la casa de mis abuelos...lo adoro.
Es lo único bueno de los domingos.
Viene mi hermana con mi prima y me piden que juegue con ellas a muñecas.Las cinco muñecas estaban desnudas por lo que las mando a buscar telas y decido hacer de diseñadora por unos minutos.
Es domingo,mañana hay clase, hace frío, ya estoy en mi casa, y tengo la habitación hecha un desastre
ya tengo planes:)
domingo, 29 de noviembre de 2009
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