Caminaba por una de las calles más conocidas de la ciudad en la cual se la podía ver a menudo, iba buscando un lugar que la tapase de la lluvia y en lugar de eso lo encontró alli, pasó a su lado, se miraron,y acto seguido sonrió mirando al suelo.
Ya era hora de soñar sin tener pesadillas.
sábado, 2 de enero de 2010
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